Como dijo Gary Lineker en 1990, "el fútbol es un deporte de once contra once en el que al final siempre gana Alemania". Pues bien, su máxima no fue una excepción en Maracaná, y la 'Mannschaft' se proclamó campeona del mundo sobre el tapete de Brasil tras derrotar a Argentina gracias a un tanto de Mario Götze en la prórroga que desató la locura y puso una estrellita más sobre el pecho germano. Y ya van cuatro.
lunes, 14 de julio de 2014
domingo, 13 de julio de 2014
FINAL: Todo se decide en Maracaná
Una vez más, como cada cuatro años, el segundo domingo de
julio es testigo del evento deportivo más importante del planeta. Una vez más,
como cada cuatro años, el país anfitrión, tenga o no a su equipo en la final,
se engalana para recibir a miles de aficionados, con o sin entrada, que sueñan
con ver a su selección coronarse campeona del mundo. Una vez más, como cada
cuatro años, miles de cámaras mostrarán al mundo entero lo que ocurre en un campo
de césped durante como mínimo 90 minutos.jueves, 10 de julio de 2014
LAS CLAVES: SEMIFINALES: Alemania humilla a Brasil con una goleada histórica
Alemania humilló con un impresionante e histórico 1-7, que pasará a la historia del fútbol sin duda, a Brasil que solo vino venir un gol de tras de otro. Pasará a la historia por el resultado, porque el rival era Brasil y en su campo, porque es la mayor exhibición jamás vista y porque un señor que se llama Miroslav y se apellida Klose logró convertirse en el máximo goleador de la historia de los mundiales con 16 goles. Junto con Klose cerraron la goleada Khedira, Müller, Schürrle y Kroos. Estos dos últimos con dos goles en su cuenta particular. Los brasileños no supieron parar en recital alemán que les destrozó y que en apenas 30 minutos y iban perdiendo 5-0. Los anfitriones quedan destrozados al igual que su afición que salió a las calles tras la derrota.
miércoles, 9 de julio de 2014
SEMIFINALES: Holanda contra el gafe y contra Messi
Corría el minuto 90 de la final del Campeonato del Mundo de
Argentina 1978. Un balón largo a la espalda de la defensa dejaba a Rensenbrink
solo ante Ubaldo Fillol. Con el guardameta batido y el Monumental de Buenos
Aires mudo, la madera repelió el balón que convertía a Holanda en campeona del
mundo. Apenas tres minutos después, el colegiado señaló el final de los noventa
reglamentarios para dar paso al tiempo extra. En él, impulsados por su
enfervorizada ‘torcida’, los argentinos se impusieron con una exhibición del
‘Matador’ Mario Kempes, máximo realizador del torneo, autor de un gol y una asistencia que dejaron
el marcador en el definitivo 3-1. La fabulosa Holanda de los setenta, la del
fútbol total, la que se ganó el apodo de ‘Naranja Mecánica’, volvía a quedarse
a las puertas del mayor galardón futbolístico ante el anfitrión, como ya le
ocurriera en la final de Alemania 1974. Su ciclo se cerraba con dos
subcampeonatos del mundo, un tercer puesto en la Eurocopa del 76 y el
reconocimiento de todo el planeta fútbol, que todavía hoy le considera uno de
los mejores equipos de la historia. Sin embargo, esta etapa que pudo ser dorada
hizo cargar a Holanda para siempre con la vitola de equipo perdedor, algo que
no arregló la victoria en la Eurocopa de 1988, único título de los ‘tulipanes’,
pero que sí acentuaron las cuatro eliminaciones por penaltis que sufrieron
entre 1992 y 2000. Una losa que intentaron quitarse en Sudáfrica llegando a su
tercera final mundialista, aunque como todos sabemos eso no hizo más que
aumentar la desdicha de un país que parece gafado en esto del fútbol.
martes, 8 de julio de 2014
SEMIFINALES: Solo puede quedar una
Las dos grandes favoritas desde el principio se enfrentan en Belo Horizonte para decidir cual de las dos pasa a la final. Tanto Brasil como Alemania han sido las favoritas y las principales candidatas a ganar el título mundial. Se espera un partido apasionante debido a lo que se juegan y a que son dos super potencias del fútbol mundial que tienen a los mejores jugadores del planeta. Alemania buscará la victoria para tener más cerca su cuarta estrella. Una cuarta estrella que les arrebataron precisamente los brasileños en la final del mundial de Corea y Japón en el 2002.
lunes, 7 de julio de 2014
LAS CLAVES: CUARTOS DE FINAL: Higuaín hizo de Messi frente a una apática Bélgica
Todos esperábamos con ansia el Argentina-Bélgica en busca del buen fútbol que no había sobrado en los dos primeros enfrentamientos de cuartos, pero argentinos y belgas ofrecieron en Brasilia uno de los partidos más feos de lo que va de Campeonato del Mundo. Lo que en la previa se presumía como un partido espectacular y repleto de alternativas terminó siendo un encuentro lento, soso y con pocas ocasiones, sin la intensidad que se le presupone a un encuentro de cuartos de final de un Mundial. La gran culpable de todo esto fue la selección belga, absolutamente inoperante desde que Higuaín anotase el 1-0 antes de que se cumpliesen los diez minutos de juego. Unos primeros minutos en los que se vio más fútbol que en todo el resto del partido, con una Bélgica que salió mordiendo y encontró la respuesta de Argentina, que tardó poco en golpear. A partir de ahí, los de Sabella empezaron a jugar sus cartas y cedieron la iniciativa a los 'Diablos Rojos', aunque el fútbol lo siguieron poniendo ellos con Higuaín muy activo y Di María y Messi asociándose con peligro en las inmediaciones del área belga. Un extraordinario pase al espacio del '10' terminó con 'El Fideo' lesionado en su intento de disparo, lo que le costará como mínimo las semifinales. Esto propició la entrada de Enzo Pérez, un jugador de corte mucho menos ofensivo, lo que evidenció las intenciones de Sabella, por otro lado lógicas. Una peligrosa falta que Messi envió por encima del larguero y un cabezazo de Mirallas que se marchó por poco cerraron una primera parte en la que Argentina, sin ser brillante, fue superior a Bélgica con Higuaín como estandarte.En la segunda mitad, el guión fue similar. La 'Albiceleste' le dio sin reparos el balón a los chicos de Wilmots, que parecían no saber qué hacer con él. Un omnipresente 'Pipita' se imponía cada jugada a los centrales belgas, y una impresionante cabalgada con caño incluido a Kompany terminó en un disparo que hubiera matado el partido de no ser por el larguero. Bélgica daba gracias por seguir viva, pero no demostraba la menor intención de ir a por el empate. Sin espíritu, sin ideas y con Hazard desaparecido, los 'Diablos Rojos' se arrastraban por el campo con más pena que gloria. Wilmots, tras haber dado entrada a Lukaku y Mertens sin éxito, agotó su último cambio sustituyendo a Hazard por Chadli para sorpresa de todos, y colocó a Van Buyten de improvisado '9'. Su idea, como no es difícil suponer, era colgar balones al área ante la incapacidad de sus hombres de hacer daño por bajo, un recurso muy pobre para un equipo con tantas alternativas. Pero así fue, Bélgica murió metiendo centros sin mucho sentido a la cabeza de Fellaini, y Argentina, sin dar excesiva seguridad, resistió sin muchos problemas la rácana propuesta de los 'Diablos Rojos', que se despiden del Mundial habiendo dado mucho menos de lo que se esperaba de ellos.
sábado, 5 de julio de 2014
CUARTOS DE FINAL: Messi quiere seguir haciendo historia
Bélgica y Argentina cumplieron con las previsiones que antes de que echase el balón a rodar el 12 de junio en Brasil auguraban un cruce entre ambos en los cuartos de final. Con más dificultades de las previstas, eso sí, tanto en la fase de grupos como en una eliminatoria de octavos en la que tuvieron que sufrir hasta el último minuto de la prórroga para certificar su pase. Suiza y Estados Unidos demostraron categoría y vendieron cara su piel, pero terminaron por dejar paso a argentinos y belgas para alegría del espectador neutral, que se frota las manos en espera de un choque que promete ser espectacular. Y es que, aunque no han mostrado todavía su mejor versión en tierras brasileñas, argentinos y belgas son dos de los equipos con más recursos ofensivos del torneo, no en vano son los dos conjuntos que más ocasiones de gol han creado hasta el momento. Además, cuentan en sus filas con dos futbolistas diferentes, dos de esos pocos elegidos capaces de levantar al público de su asiento jugada tras jugada: Leo Messi y Eden Hazard, que llegan en cualquier caso con trayectorias bastante diferentes. Ambos estaban llamados a liderar a sus selecciones en la cita mundialista, pero mientras que el rosarino sí ha asumido su papel con Di María como escudero de lujo, al belga le está costando algo más brillar y dar lo mejor de sí en esta Copa del Mundo, en la que está siendo De Bruyne el jugador más importante en el ataque de los 'Diablos Rojos', que aunque cuentan todos sus partidos por victorias no están convenciendo por juego y sensaciones. En la fase de grupos todos sus triunfos se certificaron por la mínima y en los últimos veinte minutos, lo que demuestra que el Grupo H no ha sido ni mucho menos un paseo para los de Wilmots, aunque los números digan lo contrario. Es más, puede incluso decirse que, salvo en el partido de Argelia, Bélgica no fue superior a sus rivales, aunque su mayor calidad terminase decantando la balanza a su favor. Ya en los octavos su rendimiento sí creció algunos enteros, y fue la falta del acierto que sí tuvieron antes lo que hizo que el partido tuviera que decidirse en la prórroga. Aun así, se sigue esperando bastante más de los belgas, y especialmente de su gran estrella, que apenas ha brillado. En el otro lado, y aunque tampoco conoce otra cosa que no sea la victoria, Argentina sigue dejando bastantes dudas. El camino hasta los cuartos ha sido prácticamente idéntico al de los belgas. En un grupo asequible, solo ganó con cierta holgura el primer partido, y en los octavos necesitó los treinta minutos suplementarios para doblegar a Suiza, que tuvo en la cabeza de Dzemaili un gol que hubiera mandado el choque a los penaltis. En esta tesitura, con un portero y una defensa que no convencen, y un mediocampo en el que solo rinde Mascherano, los argentinos se agarran a Messi para seguir soñando con las cotas más altas. Porque solo Leo es motivo suficiente para soñar, y más si, como parece, Di María se convierte en su aliado para destrozar defensas. El '10' lleva esperando mucho tiempo este Mundial, se ha preparado a conciencia para llegar al Brasil al máximo nivel, sacrificando incluso su rendimiento en el club que le paga, y ha sido decisivo en todos y cada uno de los partidos. Aun así, todavía está por ver su mejor versión, esa que le encumbró al Olimpo del fútbol y que propició todo tipo de comparaciones con Maradona, el protagonista absoluto de la última 'Albiceleste' que superó los cuartos de final de un Mundial. Fue en Italia 1990, donde Diego Armando llevó a Argentina a su segunda final consecutiva en un Campeonato del Mundo tras eliminar por penaltis a Italia en el San Paolo de 'su' Nápoles, ciudad que vivió aquella noche una extraña mezcla de sentimientos por su devoción por el 'Pelusa'. Hoy su heredero Lionel quiere dar un nuevo paso para agrandar su leyenda alcanzando por primera vez la penúltima ronda del único gran torneo que le falta.
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