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lunes, 7 de julio de 2014

LAS CLAVES: CUARTOS DE FINAL: Higuaín hizo de Messi frente a una apática Bélgica

Todos esperábamos con ansia el Argentina-Bélgica en busca del buen fútbol que no había sobrado en los dos primeros enfrentamientos de cuartos, pero argentinos y belgas ofrecieron en Brasilia uno de los partidos más feos de lo que va de Campeonato del Mundo. Lo que en la previa se presumía como un partido espectacular y repleto de alternativas terminó siendo un encuentro lento, soso y con pocas ocasiones, sin la intensidad que se le presupone a un encuentro de cuartos de final de un Mundial. La gran culpable de todo esto fue la selección belga, absolutamente inoperante desde que Higuaín anotase el 1-0 antes de que se cumpliesen los diez minutos de juego. Unos primeros minutos en los que se vio más fútbol que en todo el resto del partido, con una Bélgica que salió mordiendo y encontró la respuesta de Argentina, que tardó poco en golpear. A partir de ahí, los de Sabella empezaron a jugar sus cartas y cedieron la iniciativa a los 'Diablos Rojos', aunque el fútbol lo siguieron poniendo ellos con Higuaín muy activo y Di María y Messi asociándose con peligro en las inmediaciones del área belga. Un extraordinario pase al espacio del '10' terminó con 'El Fideo' lesionado en su intento de disparo, lo que le costará como mínimo las semifinales. Esto propició la entrada de Enzo Pérez, un jugador de corte mucho menos ofensivo, lo que evidenció las intenciones de Sabella, por otro lado lógicas. Una peligrosa falta que Messi envió por encima del larguero y un cabezazo de Mirallas que se marchó por poco cerraron una primera parte en la que Argentina, sin ser brillante, fue superior a Bélgica con Higuaín como estandarte.
En la segunda mitad, el guión fue similar. La 'Albiceleste' le dio sin reparos el balón a los chicos de Wilmots, que parecían no saber qué hacer con él. Un omnipresente 'Pipita' se imponía cada jugada a los centrales belgas, y una impresionante cabalgada con caño incluido a Kompany terminó en un disparo que hubiera matado el partido de no ser por el larguero. Bélgica daba gracias por seguir viva, pero no demostraba la menor intención de ir a por el empate. Sin espíritu, sin ideas y con Hazard desaparecido, los 'Diablos Rojos' se arrastraban por el campo con más pena que gloria. Wilmots, tras haber dado entrada a Lukaku y Mertens sin éxito, agotó su último cambio sustituyendo a Hazard por Chadli para sorpresa de todos, y colocó a Van Buyten de improvisado '9'. Su idea, como no es difícil suponer, era colgar balones al área ante la incapacidad de sus hombres de hacer daño por bajo, un recurso muy pobre para un equipo con tantas alternativas. Pero así fue, Bélgica murió metiendo centros sin mucho sentido a la cabeza de Fellaini, y Argentina, sin dar excesiva seguridad, resistió sin muchos problemas la rácana propuesta de los 'Diablos Rojos', que se despiden del Mundial habiendo dado mucho menos de lo que se esperaba de ellos.

sábado, 5 de julio de 2014

CUARTOS DE FINAL: Messi quiere seguir haciendo historia

Bélgica y Argentina cumplieron con las previsiones que antes de que echase el balón a rodar el 12 de junio en Brasil auguraban un cruce entre ambos en los cuartos de final. Con más dificultades de las previstas, eso sí, tanto en la fase de grupos como en una eliminatoria de octavos en la que tuvieron que sufrir hasta el último minuto de la prórroga para certificar su pase. Suiza y Estados Unidos demostraron categoría y vendieron cara su piel, pero terminaron por dejar paso a argentinos y belgas para alegría del espectador neutral, que se frota las manos en espera de un choque que promete ser espectacular. Y es que, aunque no han mostrado todavía su mejor versión en tierras brasileñas, argentinos y belgas son dos de los equipos con más recursos ofensivos del torneo, no en vano son los dos conjuntos que más ocasiones de gol han creado hasta el momento. Además, cuentan en sus filas con dos futbolistas diferentes, dos de esos pocos elegidos capaces de levantar al público de su asiento jugada tras jugada: Leo Messi y Eden Hazard, que llegan en cualquier caso con trayectorias bastante diferentes. Ambos estaban llamados a liderar a sus selecciones en la cita mundialista, pero mientras que el rosarino sí ha asumido su papel con Di María como escudero de lujo, al belga le está costando algo más brillar y dar lo mejor de sí en esta Copa del Mundo, en la que está siendo De Bruyne el jugador más importante en el ataque de los 'Diablos Rojos', que aunque cuentan todos sus partidos por victorias no están convenciendo por juego y sensaciones. En la fase de grupos todos sus triunfos se certificaron por la mínima y en los últimos veinte minutos, lo que demuestra que el Grupo H no ha sido ni mucho menos un paseo para los de Wilmots, aunque los números digan lo contrario. Es más, puede incluso decirse que, salvo en el partido de Argelia, Bélgica no fue superior a sus rivales, aunque su mayor calidad terminase decantando la balanza a su favor. Ya en los octavos su rendimiento sí creció algunos enteros, y fue la falta del acierto que sí tuvieron antes lo que hizo que el partido tuviera que decidirse en la prórroga. Aun así, se sigue esperando bastante más de los belgas, y especialmente de su gran estrella, que apenas ha brillado. 


En el otro lado, y aunque tampoco conoce otra cosa que no sea la victoria, Argentina sigue dejando bastantes dudas. El camino hasta los cuartos ha sido prácticamente idéntico al de los belgas. En un grupo asequible, solo ganó con cierta holgura el primer partido, y en los octavos necesitó los treinta minutos suplementarios para doblegar a Suiza, que tuvo en la cabeza de Dzemaili un gol que hubiera mandado el choque a los penaltis. En esta tesitura, con un portero y una defensa que no convencen, y un mediocampo en el que solo rinde Mascherano, los argentinos se agarran a Messi para seguir soñando con las cotas más altas. Porque solo Leo es motivo suficiente para soñar, y más si, como parece, Di María se convierte en su aliado para destrozar defensas. El '10' lleva esperando mucho tiempo este Mundial, se ha preparado a conciencia para llegar al Brasil al máximo nivel, sacrificando incluso su rendimiento en el club que le paga, y ha sido decisivo en todos y cada uno de los partidos. Aun así, todavía está por ver su mejor versión, esa que le encumbró al Olimpo del fútbol y que propició todo tipo de comparaciones con Maradona, el protagonista absoluto de la última 'Albiceleste' que superó los cuartos de final de un Mundial. Fue en Italia 1990, donde Diego Armando llevó a Argentina a su segunda final consecutiva en un Campeonato del Mundo tras eliminar por penaltis a Italia en el San Paolo de 'su' Nápoles, ciudad que vivió aquella noche una extraña mezcla de sentimientos por su devoción por el 'Pelusa'.  Hoy su heredero Lionel quiere dar un nuevo paso para agrandar su leyenda alcanzando por primera vez la penúltima ronda del único gran torneo que le falta.



CUARTOS DE FINAL: El sueño 'tico' quiere continuar ante la resistencia 'oranje'

Cuando el Mundial dio su pistoletazo de salida hace ya tres semanas, pocas personas imaginaban que Costa Rica, encuadrada en uno de los grandes grupos de la muerte, con nada menos que tres campeonas del mundo, tuviese opción alguna de pasar de fase de grupos. Y lo hizo como primera, dejando en la cuneta a Uruguay, Italia e Inglaterra y sorprendiendo a propios y extraños. Pocos también pensaban que pudiesen pasar de octavos, ante la sempiterna Grecia, pero el ímpetu tico y Keylor Navas obraron el milagro. Ahora, el más difícil todavía: derrotar a Holanda, todavía subcampeona del mundo, y colarse en las semifinales de la Copa del Mundo.

LAS CLAVES: CUARTOS DE FINAL: Brasil sigue soñando, pero paga muy caro el pase a ‘Semis’

Brasil sigue teniendo a su alcance la consecución del sueño mundialista tras imponerse por 2-1 a una selección colombiana muy peleona en algunas fases del partido, y se enfrentarán a Alemania en el choque de Semifinales. Los de Scolari fueron los grandes dominadores del encuentro durante los primeros 60 minutos, algo a lo que contribuyó en buena medida el gol anotado por Thiago Silva  libre de marca en el minuto 6 (1-0), tras el fallo en la marca de un córner por parte de Carlos ‘La Roca’ Sánchez. La ‘canarinha’ golpeaba muy pronto y aprovecharía ese impulso anímico para asediar la portería defendida por el meta ‘cafetero’ Ospina. Precisamente el cancerbero evitaría que Brasil ampliara su ventaja con sus oportunas atajadas a Hulk, Marcelo y Neymar, los más activos en el ataque de la ’Pentacampeona’ en la primera parte.

viernes, 4 de julio de 2014

CUARTOS DE FINAL: La 'fiebre cafetera' busca despertar del sueño a Brasil

Poco a poco se va reduciendo la espera para presenciar uno de los partidos con mayor expectación  del Mundial. Y es que la mejor Colombia de la historia (al menos, en lo que a torneos mundialistas se refiere), tratará de derrocar a la anfitriona y gran favorita sobre el papel, Brasil. Si bien Brasil pretende seguir con su victoriosa racha como local (39 años desde la última derrota ante Perú), los ‘Cafeteros’ han plantado cara en sus últimos cuatro enfrentamientos, logrando nada menos que cuatro empates ante la ‘Pentacampeona’.

Colombia es la selección de moda, pero esta condición no se la ha regalado nadie, sino que han sido los jugadores de José Pékerman quienes, sobreponiéndose a la baja por lesión de su estrella Radamel Falcao, están firmando un campeonato impecable. James Rodríguez, Juan Guillermo Cuadrado y Jackson Martínez se han erigido como los líderes de una nueva Colombia que ilusiona, más si cabe porque es la primera vez en su historia que alcanzan la ronda de los Cuartos de Final en un torneo mundialista. Abel Aguilar es quien articula el juego de la selección, y James, quien según Marca apunta al Real Madrid, es el máximo anotador de su selección y del torneo con 5 dianas, de las cuales dos fueron suficientes para eliminar a una selección uruguaya mermada sin Suárez. La candidatura ‘cafetera’ es firme, y una victoria ante Brasil en el Estadio Castelão de Fortaleza les dejaría a tan sólo dos partidos para alzarse con el título, el primero ante Alemania que esta tarde derrotó por la mínima a Francia.

Por su parte, Brasil tiene hoy un nuevo examen que deberán pasar si quieren seguir opositando al sueño de ganar el Mundial en casa. Sus registros como local siguen siendo inapelables, pero sus actuaciones en encuentros como el de México y el de Chile han sembrado las dudas. Es mucha la presión a la que tendrán que hacer frente los jugadores de la ‘verde-amarela’, liderados por un jovencísimo Neymar que se está consolidando por mérito propio como la penúltima esperanza brasileña. Scolari, quien dejaba una muestra más de su afán de protagonismo en la sala de prensa poco antes del partido al apuntar a un posible complot de la FIFA contra los suyos, no podrá contar con Luiz Gustavo por acumulación de tarjetas, una ausencia importante dado que el del Wolfsbugo estaba siendo el más regular en el centro del campo. En su lugar, Fernandinho podría ser de la partida acompañando a un Paulinho cuyas últimas apariciones están resultando más bien discretas.

En cualquier caso, la cita de hoy entre estas dos selecciones es de obligado seguimiento para todos aquellos que aman el fútbol. Dos estilos muy diferentes, el juego alegre y veloz que proponen los de Pékerman frente al resultadismo de Felipão. Dos estrellas muy precoces, James Rodríguez (a punto de cumplir 23 años) y Neymar (22 años), pretenden llevar a sus selecciones a lo más alto. ¿Quién luchará contra Alemania por estar en la final? Sólo lo sabremos tras 90 minutos que se antojan vibrantes.

Alineaciones probables Colombia (arriba) y Brasil (abajo):
Brazil vs Colombia - Football tactics and formations

Fotografía: www.thesun.co.uk

CUARTOS DE FINAL: Clásico con sabor añejo en el templo del fútbol


Alain Giresse estaba sobre el césped del Sánchez Pizjuán aquella noche. A pesar de su modesta presencia física -medía 1,68-, era uno de los hombres más importantes de la selección francesa, una selección que buscaba alcanzar por primera vez en su historia una final de la Copa del Mundo. Corría el 8 de julio de 1982, y Sevilla debía decidir si Alemania Federal o Francia acompañaban a Italia en la gran final del Mundial de España. Frente a frente, 'Les Bleus' de Platini-Giresse-Tigana, y la poderosa 'Mannschaft' de Rummenige, Littbarski, Breitner o Magath. Después de noventa minutos que tristemente dejaron para el recuerdo el brutal rodillazo que el portero alemán 'Toni' Schumacher propinó a Patrick Battiston, el empate a un gol que el electrónico registraba exigía media hora más de fútbol. Una prórroga que, sencillamente, y como tantas otras, tenía que poner fin al sueño de uno de los dos contendientes. Sin embargo, el destino había señalado en rojo aquella prórroga. El libro del fútbol necesitaba un nuevo episodio glorioso, y Alemania y Francia serían las encargadas de escribirlo en apenas treinta minutos. Treinta minutos repletos de épica, corazón, infortunio y sentimiento, treinta minutos en los que el fútbol perdió por completo la poca cordura que podía albergar. "No sé si se encontrará un partido de fútbol con tantas emociones, situaciones tan opuestas, tan dramáticas y alegres. No pienso que pueda haber algo así en un partido de fútbol". Las palabras de Giresse ilustran a la perfección lo que aquel encuentro, y especialmente aquella prórroga, significó. Cuatro goles en apenas quince minutos convirtieron el partido en un tobogán de emociones, en un caótico discurrir de sensaciones. Dos goles de la escuadra gala en los seis primeros minutos del tiempo extra, el segundo de ellos obra del pequeño Giresse, trasladaron la locura a Francia. Una locura transitoria, pues un tanto del mermadísimo Rummenigge y, sobre todo, un inverosímil gol de chilena de Klaus Fischer certificaron, de nuevo en un lapso de seis minutos, la remontada de la 'Mannschaft'. El éxtasis viajaba entonces desde tierras galas hasta territorio teutón, y el desenlace de la contienda se encaminaba irremediablemente hacía un único y fatídico punto: el de penalti.