Los socceros disputarán en Brasil el cuarto
Mundial de su historia y el tercero de manera consecutiva. La selección
australiana se clasificó para la cita sobre la bocina (aunque fue el tercer
país en hacerlo) tras derrotar a Irak por 1-0 y acabar segunda del Grupo B de Asia – Oceanía, solo por detrás de Japón, aunque lo hizo sembrando muchas
dudas. Tantas, que solo tres meses después de asegurar su presencia en Brasil,
su seleccionador Holger Osieck fue destituido por la Federación Australiana
tras caer 6-0 en un amistoso ante Francia. Entonces tomó el relevo el griego
Ange Postecoglou, entrenador más laureado de la historia del fútbol
australiano, que ha acometido un importante lavado de cara sin precedentes al combinado aussie para el Mundial, al que llegan
con muchas ganas de dar la campanada.
LO
MEJOR:
Quizá
uno de los grandes puntos a favor de Australia sea el tremendo grado de
juventud de su plantilla. Postecoglou ha regenerado por completo la esencia del
plantel, buscando jugadores plenos de vitalidad y con ganas de molestar a las
grandes potencias. La mayor evidencia de ello está en que, del once que alineó
hace menos de un año Osieck en el partido en el que lograron la clasificación
para el Mundial, únicamente seis estarán en Brasil. Se trata de un
bloque renovado, con jugadores de mucho talento y proyección, aunque mantiene la esencia de jugadores como Cahill, McKay, Jedinak o
Bresciano, que el técnico espera puedan aportar la veteranía que necesita el
bloque.
LO
PEOR:
El
combinado australiano es una incógnita en muchas de sus líneas. La juventud del
bloque es también un arma de doble filo, y muchos piensan que Postecoglou se ha
precipitado con su relevo generacional a gran escala, más todavía con un Mundial de por
medio. 16 de los 30 figurantes en la preselección, de hecho, no han portado más de diez
veces la zamarra nacional. La inexperiencia de los jugadores puede terminar
pasando factura, y el hecho de que Australia esté encuadrada en un grupo
tremendamente complicado tampoco ayuda. Además, el seleccionador no podrá
contar por lesión con tres de sus mejores jugadores y estandartes de su nuevo
modelo como Robbie Kruse (Leverkusen), Tom Rogic (Celtic) o el portero Mark
Brighitti (Newcastle Jets), que se perfilaban como titulares en la cita.
LA
ESTRELLA:
Ídolo
nacional y faro incansable de la selección aussie,
Tim Cahill llega al Mundial con el objetivo de guiar a su selección en su
batalla por dar más de una sorpresa. El jugador de Red Bull New York, que se convirtió
en Alemania 2006 ante Japón en el primer jugador australiano en anotar un gol
en un Mundial, afronta a sus 34 años la que será su última cita mundialista, y
lo hace como máximo goleador de la historia del país oceánico con treinta y dos
dianas. Con el paso de los años el que fuese estandarte del Everton durante
ocho años ha cambiado su estilo de juego, acercándose más al área, y lo más probable será verle en punta
de ataque, donde suele desempeñarse con la selección, buscando aprovechar su
buena llegada desde segunda línea. Es la gran esperanza de Australia. Él lo
sabe y quiere llevar a su país hacia la victoria.
EL
LÍDER:
Una de
las primeras premisas de Postecoglou cuando tomó pasado octubre la dirección
técnica de Australia fue la de otorgar más galones a Mile Jedinak. El
centrocampista y capitán del Crystal Palace no terminaba de entrar en la dinámica de
Osieck y la llegada del preparador heleno le colmó de confianza y seguridad.
Tanto, que al seleccionador no le tembló nada el pulso para darle el brazalete
de capitán para la Copa del Mundo tras dejar fuera al sempiterno Neill. Viendo su entrega y derroche a las órdenes
de Tony Pulis en la Premier, a la vista está que no se ha equivocado. Se trata
de un mediocentro muy trabajador, un auténtico pulmón, un centrocampista de los
que realizan a la perfección el trabajo que menos se ve pero que más se
necesita y que junto a Matt McKay puede formar una dupla bastante a tener en
cuenta en el centro del campo aussie.
Jedinak es ese jugador que todo equipo querría tener. Un auténtico gladiador
que será la prolongación sobre el verde de Postecoglou.
EL
AUSENTE:
Es difícil
destacar un solo nombre entre la retahíla de bajas, forzadas y no, que
presenta Australia para este Mundial. Quizá la más significativa sea la de
Robbie Kruse. El delantero de 25 años del Bayer Leverkusen se rompió el pasado
mes de enero el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda y, pese a
sus tremendos esfuerzos por acortar plazos, no ha llegado a la cita. Se trata
de un jugador fundamental para su selección, y el complemento perfecto de
Cahill en ataque. También por lesión se perderán el Mundial los
previamente mencionados Tom Rogic y Matt Brighitti. Por otro lado, será muy
extraño ver un combinado australiano sin Mark Schwarzer , Harry Kewell o Brett
Holman, que renunciaron públicamente a estar en Brasil (aunque muy
probablemente Postecoglou no les hubiera tenido en consideración). También sin
su capitanísimo Lucas Neill, al que, tras casi 100 internacionalidades, el
entrenador ha decidido dejar fuera de la cita, al igual que a otros veteranos como Joshua
Kennedy (autor del gol que le dio el pase a Australia al Mundial), el central
Sasa Ognenovski, el lateral diestro Luke Wilshire, el punta Nikita Rukavytsya,
el meta Adam Federici, o el ex de la AD Alcorcón David Carney. Además, los socceros disputarán la gran cita con el
malogrado ex del West Ham Dylan Tombides en el recuerdo.
EL
TAPADO:
Una de
las grandes opciones de Australia en este Mundial reside en su extremo
izquierdo. Allí, Tommy Oar (FC Utrecht) puede destaparse como una de las
sorpresas agradables de esta Copa del Mundo. Se trata de un jugador rápido, muy
habilidoso, zurdo, pero que desenvuelve bien con la derecha, y con envidiables
dotes para el centro y la conducción de pelota. Los australianos no han tardado
en considerarle el nuevo Harry Kewell, y a sus 22 años tiene la oportunidad de
consagrarse ante el mundo del fútbol. Si Australia consigue dar alguna
sorpresa, no cabe duda de que Oar puede erigirse como una de las grandes gangas
del mercado. Otra baza importante en el combinado aussie estará en el joven delantero del Newcastle Jets Adam
Taggart, que con dieciséis goles ha cerrado el año como el máximo goleador de
la A-League. A sus 21 años recién cumplidos, se ha ganado a pulso acompañar a
Cahill en punta de ataque, más todavía sin Kruse, Kennedy ni Rogic, y también puede
dar mucho de qué hablar.
ONCE
TIPO (4-2-3-1):
EL
ENTRENADOR:
A sus
48 años, Ange Postecoglou es una leyenda prematura en Australia. Nacido en
Grecia y nacionalizado australiano, con apenas 31 años, en 1996, decidió colgar
las botas para dirigir al South Melbourne, club en el que había militado durante
diez temporadas. Y no le fue mal, ni mucho menos. Con él en el banquillo, el
equipo aussie ganó dos Ligas
consecutivas (97/98 y 98/99) y la Champions League de Oceanía (1999),
clasificándose para jugar la Copa Intercontinental (hoy conocida como Mundialito
de Clubes). Después, la Federación Australiana le encomendó encargarse de las
categorías inferiores de la selección hasta 2007. Tras ello, y después de un
breve periodo en el Panachaiki griego, y de triunfar de nuevo en Australia a los
mandos del Brisbane Roar y Melbourne Victory, Postecoglou es hoy el entrenador
más exitoso de la historia de Australia y el encargado de buscar la gloria con
los socceros.
EL
PRONÓSTICO:
La
papeleta de Australia en esta Copa del Mundo es muy complicada. En fase de
grupos deberá medirse a las actuales campeona y subcampeona del mundo, España y
Holanda, además de a un combinado en auge como Chile. Parte como la teórica cenicienta, pero llega a la cita con
muchas ganas de hacer ruido. Y lo más bonito del fútbol es que puede pasar
cualquier cosa…
LISTA
DE CONVOCADOS (23):
Porteros:
Matthew Ryan (Brujas) Mitchell Langerak (Borussia Dortmund) y Eugene Galekovic
(Adelaide United).
Defensas:
Matthew Spiranovic (Western Sydney Wanderers), Jason Davidson (Heracles), Ivan
Franjic (Brisbane Roar), Ryan McGowan (Shandong Luneng Taishan), Bailey Wright
(Preston North End) y Alex Wilkinson (Jeonbuk Hyundai Motors).
Centrocampistas:
Mile Jedinak (Crystal Palace), Mark Bresciano (Al-Gharafa),Tommy Oar (Utrecht),
Oliver Bozanic (Luzern), Mark Milligan (Melbourne Victory), James Holland
(Austria Viena), Matt McKay (Brisbane Roar), Dario Vidosic (FC Sion), Massimo
Luongo (Swindon Town) y James Troisi (Melbourne Victory).
Delanteros:
Tim Cahill (New York Red Bulls), Matthew Leckie (FSV Frankfurt), Adam Taggart
(Newcastle Jets) y Ben Halloran (Fortuna Dusseldorf).
Fotografía: squawka.com; canchallena.lanacion.com.ar; provenquality.com; zimbio.com; theaustralian.com.au







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