Diez años se cumplen este verano del 'otro' Maracanazo. Del 'Maracanazo de Da Luz'. Han pasado ya diez años desde aquella noche estival lisboeta en la que Grecia, contra todo pronóstico, arrebató a la anfitriona Portugal la Eurocopa. Su Eurocopa, la que se jugaba en territorio luso, la que estaba predestinada a convertirse en el primer gran título internacional de la selección portuguesa de fútbol. Sin embargo, un solitario gol de Angelos Charisteas fue suficiente para cambiar la historia. Un simple testarazo hizo que el sueño luso se desmoronase y que la Grecia de Otto Rehhagel protagonizase la mayor sorpresa de la historia de la Eurocopa. Mucho ha llovido desde entonces. Una década después, la utopía griega queda muy lejos. Grecia se ha instalado en la mediocridad desde aquel día. Aunque se ha convertido en un fijo en los grandes acontecimientos (sólo ha faltado al Mundial de 2006), el Piratiko (nombre que recibe el cuadro heleno entre su hinchada) no ha vuelto a ser capaz de pelear por los títulos. No obstante, el indomable espíritu que aquel equipo campeón dejó como herencia les ha valido para, de la mano de Fernando Santos, colarse entre los ocho mejores de la pasada Eurocopa y acceder a Brasil mediante repesca. Hubo tiempos pasados más halagüeños, pero los dioses siguen estando de su lado.
LO MEJOR:
El legado de Otto Rehhagel aún perdura en el corazón de Grecia. El impecable rigor táctico, la solidaridad y generosidad en el esfuerzo, la intensidad, la disicplina y el espíritu de equipo siguen siendo los puntos fuertes del combinado griego. El bloque sigue siendo todo en el sistema de Fernando Santos, un preparador de perfil defensivo y continuista. Las sólidas bases que asentó Rehhagel en sus nueve años como seleccionador siguen sosteniendo a un conjunto que aún mantiene a dos de los héroes de 2004: Giorgos Karagounis y Kostas Katsouranis. El estilo de juego heleno, absolutamente definido, minimiza las carencias del colectivo y castiga sin clemencia el error del rival. Si a ese voraz espíritu competitivo intrínseco a la genética helena y a la ostensible claridad de ideas del equipo se suma la inspiración del peligroso tridente ofensivo que conforman Samaras, Salpingidis y Mitroglou, de largo el ataque más talentoso que nunca haya tenido Grecia, la amenaza griega puede convertirse en una feroz realidad.
LO PEOR:
La ausencia de creatividad e imaginación puede ser el gran lastre de Grecia durante la Copa del Mundo. A pesar de su defensiva concepción del fútbol, merced a la cual hipotecan sus oportunidades a los fallos del oponente y renuncian forzosamente al control del esférico, la necesidad de contar en plantel con un futbolista capaz de generar juego e ideas es ineludible para cualquier equipo. Grecia, sin embargo, no cuenta con ninguno. Por ello, su planteamiento ha de reducirse siempre, de manera inevitable, a no encajar gol en primer lugar. En caso contrario, el Piratiko se puede encontrar en serios apuros, pues su capacidad futbolística para levantar un resultado adverso es realmente escasa. Un contragolpe, una acción de estrategia o una genialidad individual son prácticamente las únicas formas de producción ofensiva para los hombres de Santos.
Por otra parte, la lesión de Sokratis hace tan sólo unos días puede convertirse, de confirmarse los pronósticos que lo alejan fuera del Mundial, en una losa demasiado pesada para los helenos. Un conjunto tan basado en la defensa como Grecia depende acusadamente de un referente que organice las operaciones en la retagardia, y Sokratis se ha convertido en ese 'káiser'. Si tras quedar excluido Avraam Papadopoulos de la convocatoria mundialista ya había dudas acerca de quién acompañaría al defensor del Borussia Dortmund en el centro de la zaga, las incógnitas podrían multiplicarse si Sokratis no se recupera. Demasiado importante es para Grecia la línea defensiva como para permitirse pasos en falso.
LA ESTRELLA:
Después de varios años llamando a las puertas de la titularidad, Kostas Mitroglou ha conseguido, al fin, consolidarse como delantero referencia de Grecia. De hecho, no sólo se ha ganado un puesto de inicio en la punta de lanza del Piratiko, sino que, con su acierto y calidad, se ha erigido también en máxima figura del combinado heleno. Iniciado en el mundo del balompié en Alemania y repatriado por el Olympiakos en 2007, Mitroglou no ha encontrado la suficiente continuidad hasta la presente temporada, en cuyos primeros meses se estableció como uno de los goleadores en mejor forma del continente y dio el salto a Inglaterra al ser traspasado al Fulham. Aunque en los primeros meses de 2014 ha desaparecido del mapa, lastrado por una lesión de rodilla que únicamente le ha permitido disputar tres choques con su nuevo club, 'Mitrogol' ha sido incluido en la convocatoria griega para el Mundial. Dotado de buenas capacidades técnicas, corpulencia, inteligencia, intuición para el desmarque y muy resolutivo en el remate, el ariete de Kavala sólo necesita ritmo de juego para volver a ser la pesadilla de las defensas rivales.
EL LÍDER:
Giorgos Karagounis parece un auténtico guerrero de la Élide sacado de los anales griegos y, vestido de corto, transportado a un campo de fútbol. Pura garra, bravura y tenacidad, el veteranísimo Karagounis (37 años) sigue encarnando a la perfección esa cultura del esfuerzo y sacrifico tan arraigada en el país de los filósofos. Con 134 internacionalidades a sus espaldas (récord absoluto en Grecia), quince años vistiendo la elástica del Piratiko y campeón de Europa en 2004, Karagounis es todo un mito en su país. Es un futbolista diferente, tan sacrificado por el grupo que fue capaz, en la Eurocopa del milagro, de ver cuatro amarillas en cuatro choques y perderse dos encuentros, uno de ellos la gran final de Lisboa, por cumplir ciclo de amonestaciones. Lo mismo le sucedió en la pasada Eurocopa 2012, cuando no pudo disputar los cuartos de final ante Alemania a causa de acumulación de tarjetas. Poseedor a su vez del récord histórico de cartulinas amarillas en la Eurocopa (seis contabilizando sus tres participaciones), el capitán heleno sigue siendo el gladiador de acero que enamora a toda la afición griega. No obstante, sigue siendo el principal manantial de juego ofensivo que el romo mediocampo de Santos posee. En Brasil, acompañando al doble pivote formado por Tziolis y Maniatis, Karagounis se repartirá las tareas de liderazgo con Kostas Karagounis, el otro guerrero inmortal al que los dioses hicieron campeón de Europa en 2004.
EL TAPADO:
Ilustre veterano ya, Dimitris Salpingidis nunca ha recibido toda la atención mediática que su relevancia y compromiso hubieran merecido. Fijo en el Piratiko desde 2005, el eléctrico extremo de Salónica ha sido bautizado, por méritos propios, como uno de los grandes héroes del fútbol heleno. Autor en 2009 del gol que dio en repesca la segunda clasificación de la historia para un Mundial a Grecia, se convirtió un año más tarde en el primer goleador griego en la Copa del Mundo (marcó en el 2-1 a Nigeria que supuso también la primera victoria mundialista del país). Por si esto fuera poco, Salpingidis encumbró un poco más su figura al lograr, con su tanto frente a Polonia en el partido inaugural de la Eurocopa 2012, ser el primer futbolista griego que anotar en un Mundial y una Eurocopa. Segundo máximo artillero del combinado nacional camino de Brasil, Dimitros Salpingidis es una pieza indispensable en el trabajado engranaje de Fernando Santos. Un puñal cuando se interna por el costado derecho, el trabajo defensivo del menudo extremo del PAOK será decisivo.
EL AUSENTE:
A pesar de que el binomio formado por Sokratis Papastathopoulos y Avraam Papadopoulos se había asentado con solvencia en el eje de la zaga del Piratiko, Fernando Santos ha decidio prescindir de este último en su convocatoria para el Mundial. Avraam Papadopoulos, capitán del Olympiakos, era un fijo en la defensa de la selección griega (titular en los 3 choques que Grecia disputó en el Mundial de Sudáfrica) hasta que una grave lesión de rodilla le apartó en el primer encuentro de la Eurocopa 2012. Desde entonces, el robusto defensor de origen australiano no ha vuelto a recuperar la plena confianza de su seleccionador. Presente de manera intermitente en las citas de clasificación mundialista, Papadopoulos quedó fuera de la repesca y, pese a estar incluido en la pre-lista de 30 jugadores que Santos hizo pública en el mes de mayo, ha sido uno de los siete descartes definitivos. Con su ausencia, Grecia pierde presencia y poderío aéreo, aunque probablemente gane en prudencia dada la tendencia del zaguero de Olympiacos a emplearse con excesiva contundencia. Así pues, serán Dimitris Siovas y Kostas Manolas quienes, probablememente, se disputen su plaza en el once titular.
ONCE TIPO (4-3-3):
EL ENTRENADOR:
La marcha de Otto Rehhagel tras el naufragio en Sudáfrica dejó vacante un puesto muy delicado en la selección nacional de Grecia. Después de permanecer nueve años ocupado por el mismo hombre, el banquillo del Piratiko quedó libre. Fernando Santos, un técnico portugués estrecahmente ligado a Grecia, fue el elegido para relevar al histórico Rehhagel en julio de 2010. Tras entrenar durante más de 20 años entre Portugal (Oporto -con el que fue campeón de liga en la temporada 98/99-, Benfica y Sporting entre otros ) y la Superliga griega (PAOK, AEK Atenas y Panathinaikos), Santos ha llevado a Grecia hasta los cuartos de final de la Eurocopa 2012 y, en su primera Copa del Mundo, buscará unos octavos de final que serían históricos. Su fútbol, al igual que el de su predecesor, dista de ser vistoso pero, habiendo encajado tan solo cuatro derrotas en otros tantos años en el cargo, pocos dudan de que es realmente efectivo.
EL PRONÓSTICO:
Teóricamente Grecia parte, junto a Japón, con el cartel de selección más débil del Grupo C. Por nombres, es posible que así sea. Sin embargo, la cohesión y fortaleza del Piratiko no es sólo la más poderosa de su grupo, sino una de las más consistentes de todo el campeonato. Además, el bloque de Fernando Santos ha demostrado en más de una ocasión una aptitud competitiva que, hasta el momento, no ha exhibido ninguno de sus tres rivales. Dejando volar la imaginación, Mitroglou es el Charisteas de esta generación, Sokratis es el nuevo Dellas, Torosidis el reemplazo de Seitaridis, y Katsouranis y Karagounis siguen siendo los mismos. Teniendo en cuenta estos ingredientes, y añadiéndoles una ingente dósis de ilusión, ¿por qué no pensar en otra milagrosa epopeya helena?
LISTA DE CONVOCADOS (23):
Porteros: Orestis Karnezis (Granada), Panaglotis Glykos (PAOK) y Stefanos Kapino (Panathinaikos).
Defensas: Kostas Manolas, Giannis Maniatis, Jose Holebas (Olympiakos), Sokratis Papastathopoulos (Borussia Dortmund), Giorgios Tzavellas (PAOK), Loukas Vyntra (Levante), Vasilis Torosidis (Roma) y Vangelis Moras (Hellas Verona).
Centrocampistas: Alexandros Tziolis (Kayserispor), Andreas Samaris (Olympiakos), Kostas Katsouranis (PAOK), Giorgos Karagounis (Fulham), Panagiotis Tachtsidis (Torino), Ioannis Fetfatzidis (Genoa), Lazaros Christodoulopoulos (Bologna) y Panagiotis Kone (Bologna).
Delanteros: Dimitris Salpingidis (PAOK), Giorgios Samaras (Celtic), Konstantinos Mitroglou (Fulham) y Theofanis Gekas (Konyaspor).
Fotografía: Uefa.com, europapress.es, zimbio.com, goal.com, sharemytactics.com







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