lunes, 9 de junio de 2014

ECUADOR: En memoria del 'Chucho' Benítez

La selección ecuatoriana sufrió un durísimo golpe el pasado mes de julio con el fallecimiento del Chucho Benítez, hombre clave tanto en el terreno de juego como fuera de él. El colchón que obtuvieron con él en el campo les permitió acceder de forma directa a Brasil en la última jornada, pero ahora está por ver cuál será la respuesta del grupo tras semejante pérdida. La fase de clasificación, en cualquier caso, ha sido más que satisfactoria, con victorias en Quito frente a todos los equipos excepto Argentina, que no pudo sacar más que un empate. Esto da idea del nivel de un conjunto que debería sentirse cómodo en Brasil, donde se jugará con unas condiciones que quizá a otros no les sean tan propicias. De eso tiene que sacar partido La Tri, que contará con una importante superioridad física sobre sus rivales para, en su vuelta a un Mundial tras la ausencia de 2010, hacer un buen papel en memoria del eterno Benítez.



LO MEJOR: 

Aunque con la llegada de Rueda se han perdido algunas de las señas de identidad del fútbol ecuatoriano en los últimos años, Ecuador sabe ahora perfectamente a lo que juega, tiene un once absolutamente definido y los jugadores se conocen y compenetran. Todos saben de qué son capaces tanto ellos mismos como sus compañeros, y lo que deben hacer para tapar como colectivo las carencias individuales, pues es un grupo que lleva junto mucho tiempo y conoce sus cualidades y sus defectos. Y eso es algo no excesivamente frecuente en las selecciones, muchas veces simple acumulación de jugadores sin ninguna conciencia de grupo ni un rol definido (la Francia de los últimos años, rival de Ecuador en el grupo, es un ejemplo claro de ello), por lo que La Tri debe intentar sacar provecho de ello y hacer de la solidaridad mutua y la unión como bloque un factor diferencial. Como dijo el otro día Del Bosque, seleccionador de la vigente campeona: "un vestuario sano vale más que cien horas de táctica".

LO PEOR:

La pérdida de Christian Benítez cayó como una losa en un equipo que caminaba con paso firme hacia el Mundial de Brasil, con una gran racha de resultados que les permitía contar con una holgada ventaja en el tercer puesto de la complicadísima fase de clasificación de la Conmebol. El Chucho era titular indiscutible en la delantera, segundo máximo goleador y uno de los hombres con más peso en el vestuario, que no podía creerse la pérdida. Antonio Valencia, estrella y líder del equipo, estaba especialmente afectado, y la conmoción era tal que nadie sabía si la selección podría sobreponerse a tan trágica noticia. Rueda tomó cartas en el asunto, y nombró capitán a Valencia en detrimento de Ayoví en busca de una mayor unión del grupo. Ecuador logró un punto en los dos siguientes partidos y, aunque se impuso en el penúltimo y decisivo encuentro ante Uruguay, volvió a caer a la semana siguiente ante Chile. Finalmente logró clasificarse gracias a los réditos obtenidos mientras El Chucho formaba parte del equipo, pero sigue habiendo muchas dudas acerca de cómo puede afrontar el Mundial después de una ausencia tan difícil de subsanar.

LA ESTRELLA:

Gran parte de las esperanzas ecuatorianas de hacer algo importante en Brasil pasan por la figura de Antonio Valencia, el jugador franquicia indiscutible del equipo de Reinaldo Rueda, y uno de los pocos jugadores del país acostumbrado a medirse año tras año a rivales del máximo nivel en la Premier y en la Champions. La marcha de Ferguson y el fichaje de Zaha despertaron ciertas dudas sobre cuál podría ser su papel en el United, pero desde el primer momento Moyes le otorgó galones en la banda derecha de Old Trafford. Aunque no ha sido ni mucho menos su mejor temporada en Manchester, ha seguido contando en los partidos importantes aportando siempre cosas y haciendo gala de esa regularidad que le caracteriza. En cualquier caso, su papel en Ecuador es totalmente diferente. Mientras que en el United es simplemente un recurso más en el ataque, con la selección su influencia es muchísimo mayor, pues es el jugador más desequilibrante y con más soluciones ofensivas de la plantilla. Además, el estilo que Rueda ha implantado en la selección, con dos extremos muy abiertos que llegan a línea de fondo, le da si cabe todavía más importancia, pues le permite explotar al máximo sus dos mayores cualidades: la velocidad y la precisión de sus centros laterales. Así, Valencia será sin duda el jugador a vigilar por las defensas que se enfrenten a La Tri, que sufrirán el poderío físico y el enorme recorrido de El Tren por un carril derecho que ha convertido en su coto privado en los últimos años. 

EL LÍDER:

Walter Ayoví es, a sus 34 años, el jugador más veterano de la selección ecuatoriana. Eso no le ha impedido ser el único futbolista del equipo que jugó todos los partidos de la fase de clasificación, en ese puesto de lateral zurdo que ha hecho suyo para el Mundial gracias a una potencia física que le permite abarcar toda la banda. El volante de Pachuca llega a Brasil en un espléndido momento de forma, con una exuberancia física impropia de un jugador de su edad, y forma junto con Montero una banda izquierda de gran nivel, muy profunda y con mucha proyección ofensiva. Reinaldo Rueda lo sabe, y por ello ha convertido los carriles laterales en uno de los fuertes del equipo, buscando mucho la llegada a línea de fondo para encontrar la cabeza de Caicedo en el área. Como parte negativa de esta táctica, Ayoví sufre a veces para guardar la espalda si el equipo rival ataca por su banda, por lo que en el Mundial probablemente no le veamos tan libre en el ataque sino algo más ocupado en tareas defensivas. Mundial que, a pesar de su larga trayectoria en La Tri, con la que ha disputado 90 partidos, será el primero que pueda disfrutar como titular, tras el palo que supuso quedarse fuera en el último momento de Alemania 2006 (sí formó parte del combinado sudamericano en Corea y Japón, pero no jugó un solo minuto). Por ello, Ayoví afronta la que puede ser su última experiencia mundialista con unas ganas terribles de demostrar lo que no ha podido hasta ahora en el máximo torneo de selecciones, con una importancia capital en el equipo no solo en el campo sino también en el vestuario, pues fue el capitán hasta que el fallecimiento de Benítez, del que Antonio Valencia era gran amigo, hizo que Rueda entregase el brazalete al jugador del United.

EL TAPADO:

El apellido Valencia no deja de dar alegrías a los ecuatorianos en el ámbito futbolístico. Si Antonio es la gran referencia y estrella del equipo, esta temporada ha explotado con especial fuerza en la Liga mexicana Enner, convertido de golpe en una de las grandes atracciones de La Tri para el Mundial. Sus grandes actuaciones en el extremo derecho con Emelec el pasado año, proclamándose campeón de Ecuador, le valieron fichar por Pachuca en diciembre de 2013, y el cambio no ha podido sentarle mejor. Reconvertido casi desde el primer momento a punta, Superman Valencia brilló como nunca en su nueva posición, donde aprovecha perfectamente su rapidez y movilidad para aparecer por sorpresa en el área cuando menos se lo espera la defensa, con un movimiento constante que le hace un delantero muy difícil de defender para centrales que necesitan una referencia fija. Sus goles llevaron a Pachuca a las eliminatorias por el título del Torneo Clausura mexicano, en las que fue decisivo con seis tantos en seis partidos (18 en 23 en todo el torneo), aunque su equipo acabó cayendo en el encuentro de vuelta de la gran final frente a León. En la ida, Enner había hecho soñar a los suyos con un doblete en la victoria por 3-2, pero finalmente no pudo ser y Pachuca quedó subcampeón. A pesar de ello, los seis meses de Valencia en México han sido un éxito absoluto, convirtiéndose en un fijo en las convocatorias de Reinaldo Rueda, que le dio entrada en los últimos partidos de la fase de clasificación en el lugar que ocupaba El Chucho Benítez. Así, muy probablemente compartirá dupla de ataque con Caicedo en el Mundial, y por sus goles pasarán buena parte de las aspiraciones ecuatorianas en la cita brasileña.

EL AUSENTE:

Ecuador sufre la ausencia más importante de todo el Mundial. No se trata de un jugador lesionado, ni mucho menos de un jugador que se quedó fuera de la convocatoria en el último momento. Christian El Chucho Benítez nos dejó para siempre el pasado 29 de julio, un día después de debutar con el El Jaish catarí tras haber sonado fuerte para varios equipos europeos, entre ellos el Atlético de Madrid. Primero se dijo que la causa del fallecimiento había sido una peritonitis que se complicó al no recibir atención sanitaria inmediata, para en una segunda autopsia ya en Ecuador asegurar que se trataba de una insuficiencia cardiaca que solo podía descubrirse una vez muerto. Así se fue El Chucho Benítez, uno de los pesos pesados del equipo ecuatoriano, a quien sus compañeros quieren dedicar un buen papel en este Mundial. No en vano, buena parte de la culpa de que los sudamericanos estén en Brasil es suya. Delantero titular del equipo junto con Caicedo en la fase de clasificación, anotó cuatro goles en nueve partidos encarrilando el acceso directo de Ecuador, que sin él apenas pudo conseguir cuatro puntos en los últimos cuatro partidos, quedando empatada con Uruguay, a la que superó por el goalaverage. La muerte de Benítez conmocionó a un vestuario que todavía hoy no parece totalmente recuperado de su pérdida, pero que tendrá como gran aliciente en tierras brasileñas honrar a su antiguo compañero.   

ONCE TIPO:



EL ENTRENADOR:

Reinaldo Rueda ha sido muy criticado en Ecuador por cambiar el tradicional estilo de La Tri, alegre y ofensivo, por una manera de jugar cercana al catenaccio en la que se da más importancia al equilibrio defensivo que al ataque. Una forma humilde de ver el fútbol, admitiendo tus limitaciones y tratando de ocultarlas lo máximo posible, que hasta el momento ha dado buenos réditos al entrenador colombiano, que obtuvo la nacionalidad de Honduras como reconocimiento por haber clasificado al combinado nacional para el Mundial de Sudáfrica, donde además tuvo una actuación más que digna. Ahora, con muchos más recursos que entonces, sobre todo en la parte de arriba, Rueda pretende dar un paso más en su carrera como técnico superando la fase de grupos, objetivo primordial de los ecuatorianos en Brasil. Argumentos tiene para ello, pues ha creado un equipo sólido y difícil de ganar que puede dar un susto a cualquiera, como ya demostró en la fase clasificatoria, logrando en Quito nada menos que siete victorias y un empate frente a la todopoderosa Argentina. Con Valencia y Montero como extremos muy abiertos e incisivos, Caicedo y Enner Valencia deben aportar el gol en una selección ecuatoriana que, de la mano de Rueda, será seguro competitiva hasta el límite. 

EL PRONÓSTICO:

Encuadrada en uno de los grupos más asequibles del torneo, con Francia, Suiza y Honduras, el objetivo mínimo de los ecuatorianos debe ser alcanzar los octavos de final. Aunque quizás sea la selección sudamericana con menos nombres en su plantilla, fue tercera en la clasificación de la Conmebol hasta las últimas jornadas, peleando de tú a tú con combinados a priori superiores como Colombia o Chile, a los que venció en casa. El billete a Brasil ya es un premio bastante grande para La Tri, pero una vez allí y sin nada que perder, quien quiera echarla deberá sudar sangre para conseguirlo. Con jugadores desequilibrantes en el ataque como Valencia, Montero o Caicedo, una defensa solvente y el calor como aliado, su lucha debería ser con Suiza por el segundo puesto del grupo, pero que nadie descarte que ponga en más de un aprieto a Francia. Los octavos, eso sí, deberían ser su límite en un hipotético cruce con Argentina.

LISTA DE CONVOCADOS (23):

Porteros: Alexander Domínguez (Liga de Quito), Máximo Banguera (Barcelona Guayaquil), Adrién Bone (El Nacional)
Defensas: Juan Carlos Paredes (Barcelona Guayaquil), Frickson Erazo (Flamengo), Gabriel Achilier (Emelec), Jorge Guagua (Emelec), Oscar Bagüi (Emelec) y Walter Ayoví (Pachuca).
Centrocampistas: Edison Méndez (Santa Fé), Christian Noboa (Dínamo de Moscú), Renato Ibarra (Vitesse), Luis Saritama (Barcelona Guayaquil), Joao Rojas (Cruz Azul), Michael Arroyo (Atlante), Carlos Gruezo (Stuttgart), Jefferson Montero (Morelia), Fidel Martínez (Tijuana), Antonio Valencia (Manchester United) y Oswaldo Minda (Chivas USA).
Delanteros: Felipe Caicedo (Al Jazira), Jaime Ayoví (Tijuana) y Enner Valencia (Pachuca).

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