domingo, 8 de junio de 2014

URUGUAY: Otro 'Maracanazo' no es una utopía


Más de medio siglo después, Uruguay regresa al lugar de los hechos. Al lugar donde todo cambió. Donde el fútbol fue testigo de uno de los episodios más grandiosos de su larga historia. La celeste vuelve, 64 años después, a Brasil. Más concretamente, quiere volver a Maracaná, epicentro del terremoto futbolístico que el 16 de julio de 1950 removió prácticamente todos los rincones del planeta. Sólo podrá hacerlo en octavos de final o, si las cosas van por buen camino, en la gran final del 13 de julio. Ese es el destino que la campeona de América se ha marcado en su hoja de ruta. Un destino ambicioso y lejano, pero posible de alcanzar para una selección que definitivamente ha regresado a la élite del fútbol mundial. Después de una ardua, desoladora y casi interminable travesía por el desierto, Uruguay vuelve a pelear por todo. Tras una época dorada en la que los charrúas se proclamaron bicampeones del mundo y olímpicos, las vacas flacas llegaron en los años 70. Casi 40 años en los que la 'celeste' únicamente jugó tres Mundiales (con los octavos de final como máximo logro) pasaron hasta que la escuadra sudamericana volvió, en el pasado Mundial de Sudáfrica, a codearse con las mejores del mundo (llegando a semifinales). Aunque llegaron tres Copas de América durante la etapa 'negra', la esencia uruguaya deambulaba por algún lugar muy lejano. Porque la 'celeste' es una de las grandes, y el territorio de las grandes es la Copa del Mundo. Fruto prohibido que, cinco décadas después, vuelve a tentar a Uruguay.



LO MEJOR:

Las señas de identidad que han caracterizado a la 'celeste' desde que fuese campeona olímpica por primera vez hace 90 años no se han perdido. La garra y el coraje de unos futbolistas que dan el alma por su selección se mantienen intactas en la actualidad. Los jugadores charrúas siempre se han caracterizado por incrementar su rendimiento cada vez que se enfundan la camiseta nacional. La pasión que sienten por ese azul tan uruguayo les hace jugar por encima de sus posibilidades. Si a esa mística tan especial que rodea a Uruguay se une que las estrellas del equipo arriban a Brasil en su plenitud deportiva, la combinación puede tener un resultado realmente explosivo. Este es el caso de Luis Suárez, la gran estrella de la escuadra que dirige Tabárez; de Edinson Cavani, consagrado como uno de los mejores rematadores del planeta; de Diego Godín, uno de los zagueros más en forma del balompié internacional; o de Martín Cáceres, un granítico defensor que se ha consolidado en un coloso europeo como la Juventus. Pero al margen de consideraciones de tipo emocional y de estado físico, lo cierto es que el gran peligro de Uruguay es su delantera. Uno de los mitos del país como Diego Forlán, Balón de Oro del último Mundial, está ya en una pronunciada decadencia, pero el relevo ha llegado por todo lo alto. El 'Matador' Cavani y, sobre todo, Luis Suárez conforman una de las duplas ofensivas más excepcionales que el pequeño país sudamericano haya tenido jamás. Mucha velocidad, mucho gol, trabajo y potencia, el primero es un auténtico 'killer' del área. Mientras, el segundo, el idolatrado Suárez, es un compendio de todo lo bueno que puede tener un delantero. La operación de menisco a la que fue sometido hace sólo unas semanas puede ser lo único que le frene. Asimismo, Uruguay es uno de los conjuntos más físicos y poderosos de la próxima cita mundialista. La tenacidad, esfuerzo y capacidad para presionar que todos y cada uno de los futbolistas charrúas tienen no se encuentra en prácticamente ninguna otra selección. Otro punto a favor de un equipo al que, por intensidad, nadie va a superar.

LO PEOR:

No hay mucho fútbol en el centro del campo de Uruguay. Más bien hay poco, muy poco. Todo lo bueno que la medular charrúa ofrece en términos de intensidad, trabajo, recuperación, esfuerzo y entrega lo tiene de malo en la creación de juego. Más bien malo por inexistente que por falta de calidad. El problema del mediocampo de Tabárez no es que tenga errores en la creación de fútbol, es que sencillamente no es capaz de generarlo, y ese es un gran inconveniente para un conjunto que quiere pelear por todo. El preparador uruguayo lo sabe, y pese a que su propia concepción del fútbol le haga ser un entrenador de planteamientos conservadores, lleva tiempo buscando un futbolista capaz de crear juego, de dar pases diferenciales y, sobre todo decisivos. Aunque eso suponga, en algunas situaciones, renunciar a ese manido doble pivote Arévalo Ríos-Diego 'Ruso' Pérez que se recita de memoria. Nicolás Lodeiro parece el único hombre capaz de adaptarse al centro del campo con capacidad para dar otra dimensión al fútbol creativo de la celeste. No obstante, hay dudas de que eso pueda ser suficiente por sí solo.

A su vez, no se puede huir de la realidad y pensar que la operación de menisco a la que Luis Suárez fue sometido el pasado 22 de mayo no cambia nada para Uruguay. En el peor de los casos, una recuperación tardía que dejase sin Mundial al astro del Liverpool supondría un durísimo golpe para sus aspiraciones. En el mejor de ellos, una rehabilitación rápida que le permitiese estar listo para el primer partido ante Costa Rica traería consigo, casi con toda probabilidad, un Suárez aún lejos de su mejor forma. Esto obligaría a sus compañeros, y sobre todo a Edinson Cavani, a rendir a un nivel altísimo. Pueden hacerlo, pero no es lo más recomendable para la celeste. En último lugar, cabe señalar que, a pesar de haberse afianzado bajo los palos de la selección hace ya tiempo, Fernando Muslera es un portero de cara o cruz. Si tiene un día entonado puede convertirse en una muralla infranqueable. Pero si tiene una mala tarde, puede cometer errores de bulto que, en una competición tan exigente como un Mundial, se paguen demasiado caros.

LA ESTRELLA:

Si ha habido un responsable de que la fiebre red y la ilusión por ganar la Premier haya vuelto a Liverpool tras veinte años de sequía, ese ha sido Luis Suárez. El delantero uruguayo vivió un comienzo de temporada muy convulso. Una sanción arrastrada de la campaña anterior se unió con rumores de traspaso que le apartaron del grupo y que, consecuentemente, le enfrentaron con la afición. Finalmente, 'Lucho' sentó la cabeza y, con trabajo y goles fue ganándose poco a poco a una afición cada vez más entregada a su figura. Meses después, Suárez ha acabado la temporada convertido en un grandísimo ídolo en Mersey y, lo que es aún más importante, considerado de forma casi unánime el mejor '9' del planeta. Ganador de la Bota de Oro con 31 goles en 33 partidos de Premier League, Luis Suárez ha adquirido la dimensión de delantero total. Hace de todo, y todo muy bien. Tiene regate, gol, pase, disparo, manejo de las dos piernas, fantástico golpeo a balón parado, buen juego aéreo, capacidad de sacrificio... Todo lo que pueda desear un entrenador para su delantero centro lo posee el 'depredador' de Salto. En Uruguay es un auténtico ídolo y la confianza y libertad de movimientos que le otorga Tabárez son aún mayores que las que se le delegan en Anfield. Señalado ya como un firme candidato a ganar el próximo Balón de Oro, un buen Mundial reforzaría la candidatura de un Suárez en plena madurez. Con 27 primaveras, ya ha dejado atrás esos episodios de agresividad espontánea que le hicieron labrarse una mala imagen en Reino Unido y Holanda. Ahora, todo está de cara para un futbolista al que, en su segundo Mundial, sólo una artroscopia en el menisco podría frenar. Aunque eso habrá que verlo, pues semana y media después de ser intervenido, 'Lucho' ya trabajaba en el césped. Su coraje no tiene límites, y todo el mundo del fútbol espera que la suerte también esté de su lado, pues el Mundial no puede permitirse perder a una de sus más rutilantes estrellas.

EL LÍDER:

La progresión que Diego Godín ha experimentado durante la última temporada ha sido absolutamente descomunal. Al lado de Joao Miranda, uno de los destacados ausentes del Mundial, el 'Faraón' se ha erigido en uno de los cimientos más sólidos del Atlético campeón de liga y subcampeón de Europa. Decisivo en sus labores defensivas, Godín también ha marcado goles absolutamente cruciales, como el que dio la liga al equipo colchonero en el Camp Nou, o como el que a punto estuvo de darles la Liga de Campeones en la final de Lisboa. Por ello, es casi obligatorio afirmar que el defensa uruguayo ha completado la mejor campaña de su carrera en todos los aspectos, incluido el anotador (ocho goles entre todas las competiciones de clubes). También en plena madurez (28 años), la Copa del Mundo no podía llegar en mejor momento para el 'Flaco' Godín. Después de un crecimiento tan completo como el que ha vivido en las campañas más recientes de la mano de Simeone, el 'Faraón' está preparado para liderar la defensa celeste. De la mano de todo un veterano como Diego Lugano, el gran capitán de Uruguay, Godín debe transmitir su seguridad al resto de una zaga que dejó dudas en la fase de clasificación pero que, por nombres, no debería ofrecer muchas grietas. Potentísimo en el cruce, muy expeditivo y perfectamente conocedor de su tarea, sus virtudes y su limitación, el defensor del Atlético de Madrid supone además, como ha dejado claro en los últimos partidos del curso, una muy seria amenaza en el balón parado. No tiene miedo, es un gran cabeceador, muy poderoso en el salto, y tiene una muy buena intuición para buscar el balón entre el barullo del área. Será un fijo para Tabárez, un pilar para que la solidez defensiva de todo el equipo uruguayo se fortalezca con el paso de los partidos.

EL TAPADO:

En una selección tan necesitada de creatividad como Uruguay, futbolistas como Nicolás Lodeiro son una bendición. Zurdo con mucha clase, este centrocampista puede ser la gran alternativa que Washington Tabárez plantee para contrarrestar la escasez de ideas que castiga a la medular charrúa. En principio mediapunta o volante, Lodeiro acaba de fichar por el Corinthians fruto de dos buenas campañas en Botafogo. Muy prometedor en sus inicios, se lanzó pronto a la aventura europea firmando, a comienzos de 2010, por el Ajax. El mediapunta de Paysandú quería emular a su compatriota Luis Suárez, quien se hizo un nombre en el viejo continente merced a su desempeño en el club holandés. Pero la suerte no le sonrió. Premiado con la convocatoria para el Mundial de Sudáfrica, Lodeiro empezó con mal pie su primera aventura mundialista, expulsado en el primer duelo del torneo ante Francia. Posteriormente se lesionó en el pie en cuartos de final, una dolencia que le hizo decir adiós al resto del torneo y que significó el principio del fin en su aventura europea. El uruguayo no volvió a rendir a gran nivel en Amsterdam y finalmente se marchó a Brasil en el verano de 2012. Las cosas han ido mucho mejor en el país carioca, y dos buenas temporadas le han valido para ser de la partida en Brasil. En la repesca contra Jordania fue el acompañante de Arévalo Ríos en el centro del campo, y su buena adaptación a la posición parece haber convencido a Tabárez. Su calidad y habilidad con el balón le hacen ser un jugador diferencial para la celeste y, al ser el futbolista de talento que más se adecúa a jugar en el círculo central (Gastón Ramírez no rinde tan atrás), puede acabar entrando en el once titular de Uruguay. Si quieren jugar al ataque, Lodeiro será la opción. Si quieren morder y parapetarse para golpear al contraataque, es posible que el 'Ruso' Pérez y Walter Gargano partan con ventaja para acompañar a Arévalo Ríos.

EL AUSENTE:

Las principales ausencias que Uruguay presentará en Brasil corresponden a futbolistas veteranos que formaron parte del bloque que fue cuarto en Sudáfrica y que, este año, no estarán en el Mundial por decisión ténica. Andrés Scotti, Mauricio Victorino o Nacho González son algunos de ellos, pero por encima sobresalen dos nombres: Sebastián Eguren, que inició la preparación para la Copa del Mundo con el equipo pero fue descartado por Tabárez; y uno de los futbolistas más mediáticos de Uruguay, y el 'Loco' Abreu. Curioso y particular como pocos, Sebastián Abreu fue una de las figuras del pasado Mundial tras transformar a lo 'Panenka' el penalti que daba acceso a la 'celeste' a las semifinales de la Copa del Mundo cuarenta años después. A los 37 años, el longevo ariete de Minas, un auténtico trotamundos que ha jugado en 20 equipos de siete países diferentes (entre ellos el Deportivo de la Coruña y la Real Sociedad), no ha podido entrar en la lista que le habría permitido estar en su tercer Mundial. Quince años de recorrido internacional han convertido al 'Loco' en un ídolo en todo Uruguay. No obstante, el grandísimo momento de la delantera uruguaya, que viaja con Suárez, Cavani, Forlán y Abel Hernández, han dejado fuera a un longevo delantero 'tanque' que no está ya al nivel físico que exige Tabárez. Asimismo, tampoco estarán en la cita mundialista dos conocidos del fútbol español: Seba Fernández y el 'Chory' Castro.


ONCE TIPO (4-4-2):





EL ENTRENADOR:


Óscar Washington Tabárez es uno de los grandes referentes de la celeste. Diez años al frente de la selección nacional han valido a Tabárez para ser considerado como el técnico que ha devuelto la ilusión a la parroquia uruguaya. A sus 67 años, 'el Maestro' lleva dirigiendo desde 1980. A continuación de ganar la Copa Libertadores con uno de los grandes del país, Peñarol, Tabárez se hizo cargo de la selección charrúa en 1988, llevándola hasta los octavos de final del Mundial de 1990. Tras un exitoso paso por Boca Juniors, el preparador de Montevideo cruzó el charcó para entrenar en Italia (Cagliari y Milan) y España (Oviedo) sin demasiada fortuna. Su sitio estaba en el banquillo de la celeste, y allí volvió en 2006. Progresivamente fue apuntalándose en el cargo y estableciendo sus ideas conservadoras y continuistas con eficacia. Después de conducir en 2010 a Uruguay a las semifinales del Mundial por primera vez desde 1970, 'el Maestro' devolvió en 2011 la Copa América a los charrúas dieciséis años después del último título. En su tercera Copa del Mundo como técnico, Tabárez confía en el bloque que tantos éxitos le ha proporcionado en el último lustro.

EL PRONÓSTICO:


La extrema competitividad que la proximidad del escudo de Uruguay transmite a los futbolistas hace de la celeste una selección siempre temible. El Mundial se juega en Sudamérica, más concretamente en Brasil, tierra santa para los uruguayos desde el 'Maracanazo' de 1950, y eso siempre es un factor motivacional positivo a tener muy en cuenta. Además, la plantilla es una de las mejores en cuanto a talento, compenetración y experiencia que los 'charrúas' han visto en décadas. Bien es verdad que Uruguay sufrió muchísimo para clasificarse (accedió a la repesca, en la que barrió a Jordania, a última hora) y que el Grupo D es complicadísimo, pero unas semifinales en el último Mundial y una Copa América en 2011 con sus estrellas muchos menos desarrolladas que ahora son motivos más que suficientes para la ilusionarse. Eso, en Uruguay, forma parte de la genética. Los sueños celestes ya han echado a volar.

LISTA DE CONVOCADOS (23):

Porteros: Fernando Muslera (Galatasaray), Martín Silva (Vasco da Gama) y Rodrigo Muñoz (Libertad).
Defensas: Diego Lugano (West Bromwich Albion), Diego Godín y José María Giménez (Atlético de Madrid), Martín Cáceres (Juventus), Maximiliano Pereira (Benfica), Jorge Fucile (Oporto) y Sebastián Coates (Nacional).
Centrocampistas: Egidio Arévalo Ríos (Morelia), Walter Gargano (Parma), Diego Pérez (Bolonia), Álvaro González (Lazio), Álvaro Pereira (Sao Paulo), Cristian Rodríguez (Atlético de Madrid), Gastón Ramírez (Southampton), Nicolás Lodeiro (Botafogo)
Delanteros: Luis Suárez (Liverpool), Edinson Cavani (Paris St Germain), Diego Forlán (Cerezo Osaka), Abel Hernández (Palermo) y Cristhian Stuani (Espanyol).

Fotografía: Mundofutbol.org, thesun.co.uk, taringa.net, tenfield.com.uy, tuteuve.tv, zimbio.com, sharemytactics.com 

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